El pánico a Los mitos de la guerra civil

Un artículo de Pío Moa

Cualquier observador un poco agudo percibe un tono de histeria o pánico en la reacción que ha producido en Francia y en España la entrevista de Le Figaro a propósito de la traducción al francés de Los mitos de la guerra civil. Reacción por una parte furiosa e intimidatoria (“cómo se ha atrevido Le Figaro…”), pero sin el menor atisbo de crítica racional; y por otra parte de silencio amedrentado. En España, ninguno de los grandes medios de derecha (ABC, La Razón, La Vanguardia, la COPE…), que tanto espacio dedican a noticias irrelevantes, análisis de perra gorda, chismorreos de famosos, consejos sexuales, etc.,  han publicado una sola línea sobre un fenómeno tan llamativo en Francia, que afecta al suceso más crucial del siglo XX español, y de repercusiones tan actuales como las leyes de memoria contra las libertades políticas e intelectuales. Nada, repito, ni una línea. Esto también revela un fondo de pánico.

La causa de esa actitud se percibe fácilmente: si lo que dice Los mitos es cierto, sería falso el discurso prevaleciente en España y Europa sobre aquella guerra, su significación y consecuencias históricas, lo que abre nuevas hipótesis y afecta a muy diversos intereses.  El problema para el discurso dominante no debería ser difícil: le bastaría con destacar dos o tres puntos clave en el libro y demolerlos con datos y argumentos…, pero  no hay nada de ello sino, como digo,  silenciamiento en unos e insultos e intimidaciones en otros.  Que dejan además la impresión de que tales “críticos” ni siquiera han leído el libro,  que según ellos es de “propaganda franquista” y  “no dice nada nuevo”, a pesar de su enorme éxito en España y ahora en Francia. Y que tal vez tendría también en Inglaterra, Usa, Alemania o Italia si se tradujera, rompiendo el actual  muro de silencio.  Así que daré unas explicaciones.

Entre 1999 y 2001 publiqué la trilogía compuesta por Los orígenes de la guerra civil, Los personajes de la república vistos por ellos mismos, y El derrumbe de la república y la guerra, producto de nueve años de trabajo.  Estos tres libros podían resultar de lectura algo incómoda para el público en general, debido a estar repletos de notas de archivos y referencias bibliográficas, de prensa, actas de las Cortes, etc.,  por lo que me pareció conveniente un resumen popular –que no vulgarizado– de los tres.

El resumen, Los mitos, fue concebido con un método expositivo original, que me pareció el más eficaz, en dos grandes partes. Una primera aborda las concepciones políticas e ideológicas de los diez líderes de los diversos partidos y personajes determinantes. Aunque suene extraño, esto no es frecuente en los libros de historia, que apenas suelen profundizar en los contenidos ideológicos en pugna. En el tercer tomo de la trilogía dediqué amplio espacio a dichos contenidos, sin los cuales nada se explica con alguna profundidad, y en  Los mitos hice lo mismo de modo más directo y personal, ciñéndolo a las ideas de los personajes.

Y en una segunda parte examiné diecisiete cuestiones y sucesos muy concretos, para atraerlos del terreno del mito, más bien del  seudomito, al de la realidad comprobable historiográficamente. Y lo hice partiendo, bien de la documentación de la propia izquierda, bien de  investigaciones detalladas y nunca desmentidas de diversos  historiadores.   Finalmente añadí dos epílogos  sobre la guerra civil española en la historia del siglo XX y en la historia de España. Se adjuntan también unos mapas, una cronología y el origen regional de los personajes citados.

Espero que con motivo del XX aniversario del libro se publique una reedición. Ninguno de sus datos o tesis básicos  ha sido desmentido por otros estudios o críticas en estos veinte años, y  solo ampliaría los dos epílogos (lo haré en un prólogo) y algunas observaciones secundarias. Creo que hoy, cuando intenta suprimirse la libertad intelectual y con ella otras libertades, por medio de leyes delictivas, Los mitos de la guerra civil adquiere  una relevancia mayor incluso que cuando fue publicado.

Trataré en el blog otras cuestiones al respecto, como la de por qué un suceso tan intensamente  español  como aquella guerra ha  suscitado y sigue suscitando tantos años después, tal interés en Francia y seguramente en otros países.

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